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Mercados & Negocios

El clima de negocios, medido

Un empresario invirtió más de US$10 millones en una fábrica y sorprendió a 3000 personas con el sorteo de una camioneta y un viaje al Caribe

El empresario Héctor Laca inauguró en Córdoba una fábrica de fertilizantes microgranulados y lo hizo con una celebración especial

Belkis Martínez6 min de lectura

Héctor Laca, fundador y presidente de Facyt con Leoncio Alvarez, el ganador de la camioneta
Héctor Laca, fundador y presidente de Facyt con Leoncio Alvarez, el ganador de la camionetaFoto: @laudelinterior_
El viernes pasado, unas 3000 personas llegaron hasta Laguna Larga, Córdoba, para participar de una celebración poco habitual para la inauguración de una fábrica. Hubo asado, música, productores llegados desde distintos puntos del país y tres premios que se fueron sorteando de menor a mayor: primero, 100 litros de un producto para el campo; después, un viaje al Caribe para dos personas con todo pago y, finalmente, una Ford Ranger 0 km. Detrás de la fiesta estaba Héctor Laca, fundador y presidente de Facyt, el empresario agropecuario que el año pasado había llamado la atención por comprar una Ferrari Purosangue roja, la primera de ese modelo que llegó a la Argentina. El evento en Córdoba circuló por redes.
Esta vez, sin embargo, la apuesta no estuvo puesta en un auto de lujo propio, sino en una inversión en tecnología para el agro y un gesto con sus clientes. La compañía inauguró en su complejo industrial ubicado sobre el kilómetro 647 de la autopista Córdoba-Rosario una nueva fábrica de fertilizantes microgranulados, denominada “Arranque Facyt”, que “comenzó con una inversión estimada en US$8 millones y terminó superando los US$10 millones”, contó en entrevista con LA NACION.
El incremento respondió, entre otros factores, a la decisión de incorporar equipamiento de mayor sofisticación que el previsto originalmente. Uno de ellos es un molino fabricado en Alemania que permitirá llevar los componentes a tamaños extremadamente pequeños antes de conformar el microgránulo.
La planta fue inaugurada, aunque “todavía falta un último paso para que comience a producir de manera regular”, destacó el empresario. Según explicó, resta completar “la conexión de gas al establecimiento”. Los caños pasan frente al predio, pero aún debe realizarse la obra necesaria para abastecer a la fábrica. Laca estima que en alrededor de dos meses podría estar completamente operativa.
Una vez en marcha, agregó, tendrá capacidad para “elaborar entre 45 y 50 toneladas por día trabajando en un solo turno”, un volumen equivalente, según graficó, a aproximadamente dos camiones con acoplado diarios. La instalación es altamente automatizada, por lo que proyecta incorporar en forma directa “alrededor de diez trabajadores”, aunque el empresario espera que genere además movimiento para transportistas y otros proveedores de servicios.
La idea comenzó bastante antes de levantar la estructura de 22 metros de altura que hoy domina una parte del complejo. Según relató, surgió de conversaciones con productores y profesionales acerca de cómo mejorar la disponibilidad de nutrientes para los cultivos y, al mismo tiempo, reducir la cantidad de fertilizante convencional necesaria.
A partir de allí empezó la búsqueda de la tecnología. Analizó alternativas de origen chino, más económicas, pero finalmente optó por equipos y desarrollos europeos. “Parte del equipamiento fue diseñado bajo tecnología alemana y fabricado en Brasil bajo licencia”, acotó. Mientras que el sistema de secado procede de los Países Bajos. Algunas de las máquinas, en cambio, fueron construidas directamente en Alemania.